La semana pasada analizábamos el crossover El trono de Atlantis, correspondiente a la reedición en tapa dura de etapa de
Una novedad del mes que nos sirve para repasar algunos números relacionados íntimamente con un evento muy interesante en la etapa New 52, como es Maldad Eterna, a través del pasado de los miembros del Sindicato del Crimen, a saber: Ultraman, Superwoman, Owlman, Power Ring, Atómica y Johnny Quick.
Estamos ante un tomo muy particular, que, aunque se puede disfrutar sin haber leído Maldad Eterna, desde luego vas a poder entender mucho mejor las consecuencias de lo que ocurre y se relata en estos números, aunque en esencia, estemos ante historias de origen de los villanos del Sindicato del Crimen. En los primeros tres números repasamos el pasado de Ultraman, Owlman y Johnny Quick, equivalentes a Superman, Batman y Flash. De estos tres primeros, se debe destacar la innata maldad de todos ellos, especialmente de Ultraman, que ya desde el principio, sí, desde bebé, es un pérfido psicópata. Un poco más profundo es Owlman, que a pesar de todo, parece tener unos planes distintos a los del Sindicato del Crimen, o al menos eso proclama, lo que le hace parecer más complejo que su compañero Ultraman, o que Johnny Quick, que es un básicamente un delincuente de tres al cuarto.
A partir del número 27, la historia cambia de tercio completamente, centrándose en la recuperación de Cyborg para luchar contra el Sindicato del Crimen, y especialmente contra Grid, su homólogo villano alternativo, y que es básicamente un virus informático con forma humana que quiere dominar el mundo, para variar. Lo interesante de esta segunda parte de la historia, si es que se puede establecer paralelismos entre los números anteriores y éstos, es la resurrección de los Metal Men, aquellos robots con inteligencia de diferentes metales y colores creados por el Dr. Magnus, y que aquí Geoff Johns recupera para ayudar a Cyborg, solo ante el peligro sin sus compañeros de la Liga, para defender la Tierra. Lo curioso del asunto es que ésta es la parte más interesante del este tomo, que bien se podía haber obviado o recopilado en un integral de Maldad Eterna más amplio del que salió, con Cyborg enfrentándose a su antítesis Grid, en una robótica batalla casi pasiva en la que vemos un protagonismo de Víctor casi insólito en la colección, para lo que tendríamos que buscar en su colección principal para encontrar un paralelismo similar.
En el apartado artístico, tenemos a Ivan Reis y Doug Mahnke, colaboradores habituales de Johns en el dibujo, a Jesús Merino, Joe Prado, Vicente Cifuentes, Christian Alamy, Mark Irwin, Keith Champagne, Doug Mahnke, Eber Ferrerira, Oclair Albert y Scott Hanna en el entintado, y por último al también habitual Rod Reis, y a Tomeu Morey, Gabe Eltaeb y Tony Avina en el color. Reis y Mahnke, a pesar de los defectos en los matices y acabados, especialmente en el segundo, cumplen a la perfección con un dibujo realista y superheroico, con escenas de acción y diseños de personajes excelentes, que hacen que los pérfidos miembros del Sindicato del Crimen luzcan mejor que nunca.
Guión - 5.8
Dibujo - 7.7
Interés - 6.2
6.6
Meh
Un prescindible tomo que no aporta más allá que la mera curiosidad por conocer el pasado de los miembros del Sindicato del Crimen y la reaparición de los Metal Men.
Lo mejor del tomo sin lugar a dudas son los dibujos, la historia núnca termina de despegar por más idas y vueltas que tenga.
Este tomo depende demasiado de Maldad Eterna para tener entidad propia aunque la segunda parte del mismo, la dedicada a Cyborg y a la presentación de los Metal Men es entretenida y desarrolla una historia a la que en la serie principal de Maldad Eterna apenas se le dedicaban un par de viñetas. En este sentido diría que cumple muy bien su papel de tie-in de un evento editorial, ya que aporta información de interés sobre el evento y además se centra en desarrollar a uno de los personajes más infrautilizados de la serie hasta el momento
A mí el evento me encantó, fue el primero de ellos que «viví» casi en tiempo real gracias a ECC. Y cuestión aparte de la historia central, los números de JL centrados en el Sindicato del Crimen me parecieron espectaculares en cuanto a contenido. Siendo nuevo por aquel entonces me pareció genial el paralelismo de ese grupo criminal con los heroes de la Tierra-1. Y de todos ellos, me encantó la historia de Owlman y Johnny Quick.
Por otro lado, cada vez que leo criticas a tomos recopilatorios, advierto que muchas historias que en su momento fueron despedazadas, ahora son calificadas de manera distinta … y es que quizas ya leyendola sin tanto hype, se pueda advertir lo bueno de ella. Claro, aquí no se ha mencionado que Forever Evil sea una maravilla, sino que se hace referencia a Trinity War, que la verdad cuando fue lanzada no recibió buenas críticas y más bien se recalcó que tan solo era en prólogo del verdadero evento que se avecinaba en DC.
Coincido contigo en el apunte que haces sobre valorar estos eventos y series a partir de sus tomos recopilatorios. Yo he leído Maldad Eterna y Guerra de la Trinidad gracias a los tomos recopilatorios y me han parecido eventos entretenidos y ejecutados con solvencia. Me sorprendió ya que recuerdo que en su día tuvieron críticas bastante negativas. Creo, como bien dices, que dejando de lado el hype del momento de su primera publicación es más fácil apreciar estas obras por lo que son