La génesis del Nuevo Osborn
«Por supuesto que tengo que matarte. Eso es lo que la gente espera de mí. Así es como demostraré mi heroismo»
La fecha: Enero de 1997. El cómic: The Incredible Hulk #49. Una década catastrófica para el cómic de superhéroes en general y para Marvel Comics en particular llegaba a su fin, pero poco a poco, la editorial lograba resurgir de sus cenizas, apostando por una vuelta al clasicismo mientras decidía como contentar a un público nuevo que demandaba cambios de cara al inminente cambio de siglo y milenio.
Hoy en día, por todos es sabido que Heroes Reborn fue un auténtico fiasco, un movimiento editorial que si algo demostró es lo herida de muerte que estaba la Marvel del momento, como mis compañeros Juanjo Carrascón y Pablo Sánchez López dejaron claro en este maravilloso artículo.
Sin embargo, no es menos cierto que si hay talento y ganas, de todo se puede sacar oro, y eso es lo que supuso Heroes Reborn para Kurt Busiek y George Pérez, autores de reconocido renombre dentro del medio (que ya lo eran por aquel entonces) que aprovecharon la ausencia de Los Vengadores o de Los Cuatro Fantásticos para crear un nuevo grupo de superhéroes: Los Thunderbolts.
Lo que podría haber sido una colección mediocre, o anodina, protagonizada por unos desconocidos que no interesaban a nadie, en manos de Busiek y Pérez, se convirtió en una longeva colección hasta el año 2004, cuando se publicó el número 75 de la cabecera, que ya llevaba años sin sus autores originales al pie del cañón.
Los Thunderbolts eran los héroes que Nueva York necesitaba cuando los que todos conocíamos habían desaparecidos, comandados por un misterioso ciudadano V que era experto en ganarse el cariño del público, tanto en la realidad como en la ficción.
Sin embargo, tras la máscara de V se encontraba el Barón Zemo, supervillano que junto con el resto de los Thunderbolts, también villanos reconocidos como Piedra Lunar, Escarabajo o Arreglador, había engañado a una nación entera, así como a los lectores, para ganarse su confianza y conquistar el mundo desde una posición de poder que la propia SHIELD le había garantizado sin saberlo.
Aquel golpe de efecto no solo enmudeció a la opinión pública, si no que convirtió a esta serie en la serie Marvel que había que leer en aquel momento, con unos Thunderbolts del lado de Zemo, y otros que se habían acostumbrado a ser héroes y habían decidido traicionar al malvado villano neonazi.
Pues bien, como he explicado antes, la colección continuó, hasta que en su número 110 entró en escena Warren Ellis, junto con Mike Deodato Jr., quienes decidieron dar un cambio de rumbo al grupo.
En aquel momento editorial, los Thunderbolts hacía tiempo que se habían asentado como grupo de antihéroes, dejando su villanía de lado y dedicándose a realizar aquellas misiones requeridas por el gobierno que Los Vengadores, en su pureza, no estaban dispuestos a hacer. Actuando como mercenarios a sueldo del poder establecido, los Thunderbolts eran aquel grupo que tenías que contratar cuando querías las cosas bien hechas y sin que se te hicieran preguntas, pero su precio no era ni mucho menos barato.
Esta nueva encarnación de los Thunderbolts, desgranada en el Magazine Marvel de de este mismo mes por mi gran compañero Miguel Ángel Crespo, contaba con Norman Osborn como su líder, quien se encargaba de conseguir sus contratos y de convertirse en un elemento indispensable para el gobierno americano en un clima políticamente muy agitado tras la reciente Guerra Civil Superheroica.
Norman Osborn, otrora Duende Verde y Némesis por antonomasia de Spiderman, era presentado aquí no como Duende, si no como el empresario que había sido en origen, una suerte de Lex Luthor pasado por el filtro Marvel que resultaba más peligroso en su identidad civil, que vestido de verde y morado y a bordo de un planeador.
Ellis, comenzó aquí a fraguar el nuevo estatus de Osborn dentro de Marvel, personaje que aquí demostraba desenvolverse como pez en el agua dentro del juego sociopolítico, logrando que sus villanías pasadas fueran perdonadas si se hacía cargo de los Thunderbolts, lo que había sido su plan desde el principio.
El bueno de Norman pasaba de este modo de ser un villano adscrito a la franquicia arácnida, a ser un villano adscrito a todo el Universo Marvel, poniendo en su punto de mira a Los Vengadores y a Los Cuatro Fantásticos como muy bien nos demostraría Brian Michael Bendis posteriormente, en Nuevos Vengadores, The Pulse, Invasión Secreta, Vengadores Oscuros y Asedio.
Por supuesto que la locura del Duende seguía ahí, igual que el supervillano más clásico, pero era dominada por la parte racional de Norman, que demostraba aquí ser más maquiavélica, ladina y peligrosa que la de su alter ego con forma de Duende.
Al dibujo, Mike Deodato Jr. daba el do de pecho, con su estilo realista denotado especialmente en expresiones y rostros que hacía que lo que se narraba pareciera aún más verosímil.
Todo ello convertía a estos nuevos Thunderbolts en un cómic que si bien pasó ligeramente desapercibido al principio, hoy se considera un indispensable para entender la Marvel Comics de principios del presente Siglo.
Lo mejor
• El Dibujo de Mike Deodato.
• La evolución de Norman Osborn.
Lo peor
• Que al final estemos más ante una colección tan solo de Norman Osborn que ante un cómic de los Thunderbolts.
Guión - 7.5
Dibujo - 8.5
Interés - 8
8
Divertido
Warren Ellis y Mike Deodato Jr., recuperan aquí una colección muy querida por los lectores marvelitas al tiempo que sitúan a Norman Osborn dentro de la Marvel del Siglo XXI.
Una duda, ¿Cómo es posible que haya una reseña de un Marvel Must Have que sale a finales de junio? Por lo menos eso me ha dicho mi librero, tal como se puede ver en la web de Panini
https://www.panini.es/shp_esp_es/marvel-must-have-thunderbolts-la-ascensi-n-de-norman-osborn-smust906-es01.html
Tema aparte, es un arco muy recomendable que se puede leer contextualizando toda la parte más urbana de Marvel como lo sucedido en Civil War, y que también define a los integrantes dejando una más que maquiavélica versión de Norman Osborn digna de tener en cuenta.
Si ya rara vez se ve en estas reseñas alguna mención al dibujo más allá de decir el nombre del dibujante (mira en este caso, una mísera línea), olvídate de ver referencias a la edición. La respuesta a tu pregunta es fácil: no está reseñando la edición, sino el contenido. Y más específicamente, solo la historia.
Ojalá George Pérez hubiera dibujado los Thunderbolts de Kurt Busiek y Fabián Nicieza en vez del mediocre de Mark Bagley,ojalá.
A mí personalmente me gustó el trabajo de Bagley en Thunderbolts.
Bagley es más malo que la carne de pescuezo.
Y ya al lado de George Pérez es una hormiga, incomparable.
Yo es que estaba acostumbrado al estilo de Bagley en spiderman. A mi si me gustó mucho.
Esto no es una crítica, sino una sinopsis.
Es más, si no fuera por los puntos positivos y negativos no dice nada
Lo habitual en las «reseñas» de este redactor. Como mucho es un resumen de la trama. El dibujo directamente lo ignora, el análisis argumental es nulo por completo. Te resume a grandes rasgos lo que pasa en el cómic y ale, pa’lante.
Eso ya sin entrar en los errores en los que cae a nivel de autores, primeras apariciones, fechas…
Yo es que voy a dejar de abonar mi suscripción mensual a esta página de 30 euros por eso. Ahora mismo llamo al banco. Y espero que tampoco le paguen los 300 euros del artículo al autor.
No hombre, que como desinformación puede tener algún precio aún.
Pues el estilo de Sal Buscema también me gustaba, opiniones.
Tienes razón, en ocasiones me puede el exceso de diplomacia,xd.
Sal Buscema de mediocre nada. No tendría la consideración de estrella porque todo lo hacía sencillo. Pero es uno de los narrafores más fluidos que han pasado por Marvel.
Pero tanto que casi ni necesitaba guionista. Uno pilla un comic dijujado por el bueno de Sal al que le han quitado los dialogos y textos de apoyo y aún asi te enteras perfectamente de que va la historia.
Que vale que no llega a la maestria de su hermano John. Pero es que su hermano es uno de los que se cuentan con los dedos de una mano.
Para muestra, un botón. La mítica última página del Spectacular Spiderman 200, que DeMatteis decidió dejar sin diálogos.
Coincido, si entendemos calidad de dibujante con el concepto de ilustrador ahí Sal Buscema iba muy justito,por lo que dices de la sencillez de su dibujo, pero si entendemos calidad de dibujante por su capacidad narrativa ahí Sal Buscema era muy competente, era un narrador muy eficaz y diáfano, es imposible no enterarte de qué va un tebeo dibujado por Sal Buscema, no se puede decir lo mismo de otros como Mike Deodato, mucho mejor ilustrador que Sal Buscema, pero muchísimo más confuso a nivel narrativo.
Tengo la mala experiencia de su dibujo en la etapa de Brubaker en Vengadores Secretos ,me costaba un montón en ocasiones diferenciar personajes y saber lo que estaba pasando en el tebeo, cosa que no ocurría cuando era reemplazado por Michael Lark o David Aja.
Y luego muy por debajo de Sal Buscema y de Deodato está Mark Bagley,que ni dibuja ni sabe narrar en mi opinión.
Ya lo documento yo. A ver, según el texto y copio de la primera linea «El cómic: The Incredible Hulk #49»
Pues en el 49 tenemos acreditados a:
WRITER(S) -Steve Parkhouse
PENCILER(S) -John Stokes
Luego ya si eso un día empezamos desde el 449. Porque en el 49 pues como que pocos Thunderbolts asomaban el hocico
Espero yaber aclarado cualquier duda. Un saludo
Totalmente claro, ninguna duda,xd.
Los Thunderbolts de la Golden Age XD
SILVER age.
Estalos hablando de errores asi que Golden seria valido.
Cierto, es Silver Age!! pero teniendo en cuenta como nos inventamos los datos y no se corrigen, Golden encaja mejor jajajaja
Golden/Silver/Bronze dependiendo de cómo se levante ese día el documentalista.