Edición original: Marvel Comics – agosto 1996
Edición España: Comics Forum – diciembre 1996
Guión: John Francis Moore
Dibujo: Greg Hildebrandt
Entintado: Tim Hildebrandt
Color: Tom Smith
Portada: Greg Hildebrandt, Tim Hildebrandt
Precio: 650 pesetas (tomo en formato prestigio de cuarenta y ocho páginas).
Una de las colecciones más entretenidas de la difunta franquicia
Si nos remontamos veinte años en el tiempo, podremos comprobar cómo el negocio de los tebeos de superhéroes estaba expandiendo sus tentáculos a otras áreas del entretenimiento. Uno de los negocios más rentables parecía ser el de los cromos o estampas ilustrados. Imágenes espectaculares (acompañadas por toda clase de textos explicativos o descriptivos) que se vendieron como churros para hacer colección (o más bien, colecciones). Un juego de cartas coleccionables llamado Magic: el encuentro se había convertido en la sensación comercial de aquellos años, y había que aprovechar el filón. Las naipes del producto de Wizards of the Coast aportaban el encanto de disfrutar de sus ilustraciones y por ahí también había mercado. Si a ello unimos el detalle de la publicación de Marvels, veremos que la estética pictórica estaba de moda en el sector de los súper-pijamas. Por todo lo anterior, causó verdadera sensación saber que los ilustradores
A mediados de los noventa, los hermanos Hildebrandt tenían una bien ganada fama como ilustradores. El primer póster de La Guerra de las Galaxias, productos especiales de El Señor de los Anillos, calendarios, ilustraciones para libros y un largo etcétera de productos se habían beneficiado de su talento. ¿Qué podían aportar al arte de la viñeta? Después de todo, no es lo mismo una ilustración que la narración de una historia a partir de una sucesión de las mismas. Por otra parte, John Francis Moore se había fogueado como escudero de Howard Chaykin en la primera serie televisiva de Flash y había hecho un buen trabajo con las versiones futuristas del Doctor Muerte y la mentada Patrulla-X. Sin embargo, el resultado sería algo que pasaría más bien sin pena ni gloria.
La historia presenta a una parte de la alineación-X
Como puede comprobarse, el argumento no es nada del otro viernes y su desarrollo tampoco destaca especialmente. El descubrimiento y desvelo de un misterio en el escenario de un espacio cerrado es un clásico, no siendo menos habitual el desenlace más bien violento cuando el velo del secretismo se levanta. Para la posteridad queda la anécdota de esta participación de los hermanos Hildebrandt en los últimos meses de una franquicia que, pese a su condición de producto noventero, mereció quizá más comprensión y mejor suerte.
yo disfrute de casi todas las colecciones de esta línea temporal. Spiderman y Ghost Rider estaban por sobre la media.
Lastima que le hayan dado por olvidarlas. Claro que en los exiliados se recuperó pero no de la manera más espectacular.
X-men 2099 eran una rareza de serie con fecha de defunción escrita casi desde el mismo momento en que se publicó ya que un producto de este estilo, tan alejado del universo contemporáneo Marvel, tenia pocas papeletas de sobrevivir, pero quizás debido a ello esta se convirtió en una (podríamos llamarla así) maxi-serie con una calidad y entretenimiento que hacia que mereciera la pena gastarse sus 250 pts (que no es lo mismo que 2,50 euros, como ahora) todos los meses.
Guardo en el recuerdo con cariño estos números (y los dos especiales) en mi tebeoteca.
Yo era fan incondicional de las series 2099 pero se me pasó este especial. Aunque los Hildbrant nunca acabaron de gustarme me hubiera gustado tenerlo por completismo.
En esta línea se pub´licaron cosas muy interesantes como el Spiderman de Peter David y Rick Leonardi o la etapa de Doom a cargo de Warren Ellis. La de X-Men no acabó de convencerme pero creo que se debió en parte al dibujo de Ron Lim.